Butifarra al horno una forma tradicional y sabrosa de disfrutar este embutido

La butifarra no necesita discursos. Una buena butifarra habla por sí misma. Y si hay una forma de no estropear el producto, de no aplastarlo con acciones innecesarias, esa es el horno.
La butifarra al horno es cocina honesta. Sin fuegos nerviosos. Sin prisas. Metes la bandeja, cierras la puerta y dejas que el tiempo haga lo suyo.

En Cataluña esto no se discute. Se hace. Y ya.

El horno respeta. La grasa se funde poco a poco, la piel se tensa, el interior queda jugoso. No hay trucos. Solo paciencia. Y un poco de hambre.

Hay quien complica esto. Yo no.
Para butifarra al horno sola necesitas tres cosas: butifarra, horno, bandeja. Nada más. Ni pincharla. Ni marearla. El embutido no es un globo.

Colócala. Déjale espacio. Que respire.

El eterno debate…
El butifarra al horno tiempo de cocción depende del tamaño, del horno, de la bandeja. Pero como base realista:

Preparación

Temperatura

Tiempo aproximado

Butifarra al horno sola

180 °C

30–35 minutos

Butifarra al horno con patatas

180 °C

40–45 minutos

Butifarra al horno con verduras

190 °C

35–40 minutos

A mitad de cocción, gira. Una vez. Ya está.
El butifarra al horno tiempo no es ciencia espacial.

La butifarra con patatas es casi automática. Plato único. Plato de domingo. Plato que huele a casa.

Para butifarra con patatas al horno, corta las patatas en trozos grandes. No finos. No chips. Trozos que aguanten.

Aceite. Sal. Horno primero. Diez minutos. Luego entra la butifarra.

Y se acabó.

Aquí aparece la magia lenta.
La butifarra al horno con patatas y cebolla no grita. Susurra.

La cebolla se va derritiendo. No se quema. Se vuelve dulce. Se pega a la patata. La grasa de la butifarra hace el resto. No necesitas salsa. No la pidas.

No siempre. Pero a veces apetece.
La butifarra al horno con vino blanco añade aroma, no alcohol. Un chorrito. No una sopa.

Vino seco. Blanco. Sin florituras. El horno lo hace desaparecer dejando fondo. Punto.

Decir butifarra al forn suena distinto. Más cercano. Más real.
Es la misma receta. El mismo gesto. El mismo olor llenando la cocina.

Aquí nadie pregunta tiempos exactos. Se mira. Se huele. Se intuye.

Las butifarra recetas al horno funcionan cuando no eclipsan el embutido.
Si empiezas a añadir diez ingredientes, algo falla.

Menos. Mejor.

La butifarra al horno con verduras no es castigo. No es dieta triste.
Pimientos. Calabacín. Zanahoria. Cortes grandes. Nada blando.

Las verduras absorben jugos. Se manchan de sabor. Y agradecen la compañía.

  • 2 butifarras frescas
  • 3 patatas medianas o verduras al gusto
  • 1 cebolla (opcional)
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Un chorrito de vino blanco (opcional)
  1. Precalienta el horno a 180 °C
  2. Corta patatas o verduras en trozos grandes
  3. Aceita y sala ligeramente
  4. Hornea las verduras 10 minutos
  5. Añade la butifarra sin pinchar
  6. Hornea 30–40 minutos girando a mitad
  7. Si usas vino, añade a los 20 minutos

Reposar cinco minutos. Comer sin pensar demasiado.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *